n_athletic_de_bilbao_fondos-30941 (14K)

Zarra

zarra 1 (33K)

Telmo Zarraonandia Montoya nació el 20 de enero de 1921 en la estación de Asúa (Erandio, Vizcaya). Era hijo de Pedro Telmo Zarraonandia Barturen Oñarte-Sagasti Zabala, jefe de dicha estación, y de Tomasa Águeda Montoya Salazar Barron Ruiz de Austri, de origen alavés.De familia numerosa, Zarra fue el séptimo de diez hermanos, cinco de ellos varones.

En su niñez, Telmo Zarra solía jugar al fútbol como cualquier otro niño del barrio. Por aquel entonces se hacía muy complicado conseguir un balón y los niños se las arreglaban jugando con pelotas improvisadas o caseras. Sin embargo, Zarra pudo disfrutar de un balón en condiciones, ya que dos de sus hermanos jugaban a fútbol: Tomás, el mayor, que jugaba en Primera División con el Arenas de Guecho y Domingo, quien falleció poco después en la Guerra Civil

Al igual que dos de sus hermanos, Zarra también comenzó a interesarse por el fútbol pese a no contar con el apoyo de su padre, quien mostraba su desagrado argumentando que «ya es suficiente con dos hermanos en la práctica de este juego». A pesar de la desaprobación paterna, Telmo comenzó a practicar este deporte en varios clubes de la zona como el Asúa o el Pitoverese, si bien aún lo hacía sin ficha.Por aquella época, en su barrio le apodaban «Telmito, el miedoso», como reconocía en una entrevista realizada por el diario El País en 1997

Siempre he sido muy vergonzoso y cohibido. Hasta jugando lo era. En Asúa me llamaban Telmito, el miedoso.Zarra afirmaba que siempre jugó con mucho sentido común .Fui muy precavido. Si el defensa era muy duro y yo iba con desventaja, trataba de no llegar al balón

Telmo firmó su primer contrato como profesional con el Erandio Club, de la Segunda División, equipo al que se incorporó a finales de los años 30. Más tarde, Zarra fue convocado por la "selección de Vizcaya" para jugar un partido amistoso frente a su homónima de Guipúzcoa. En aquel partido Zarra se exhibió marcando 7 de los 9 goles que le endosaron los vizcaínos al combinado guipuzcoano. Por aquella época, el Athletic Club buscaba jugadores para rehacer el equipo, el cual se había disuelto años atrás debido al duro caos que ocasionó la Guerra Civil. El equipo rojiblanco se fijó inmediatamente en la joven promesa de Erandio y en la temporada 1940/41 lo incorporó a su plantilla.

Telmo Zarra debutó con el Athletic Club el 29 de septiembre de 1940, en un partido de liga frente al Valencia C. F. que concluyó con el resultado de empate a dos. Zarra fue el autor de los dos tantos marcados por parte del conjunto vasco, que a su vez significaron su estreno como goleador en la máxima categoría del fútbol español. Su primer tanto en Primera División lo logró a los 17 minutos de haber debutado

Durante la temporada de 1941/42 Zarra dejó temporalmente el Athletic para incorporarse al ejército y cumplir así con su servicio militar. El erandiotarra fue destinado a la plaza de Ceuta, con cuyo equipo jugó algunos partidos. A su regreso al Athletic, Zarra vivió lo que para él fue una de las mayores decepciones de su carrera deportiva; el Athletic disputaba frente al F. C. Barcelona la final de la Copa del Generalísimo. Llegados al final del tiempo reglamentario ninguno de los dos equipos había logrado ponerse por delante en el marcador, con lo cual y según las normas del fútbol, debía disputarse un periodo de prórroga para determinar el vencedor. Durante el tiempo de prolongación Zarra tuvo la oportunidad de marcar el gol de la victoria para su equipo, el joven ariete se quedó solo ante el guardameta Miró, sin embargo erró el tiro, y por el contrario, el F. C. Barcelona aprovechó su oportunidad para sentenciar el encuentro y llevarse así el título de Copa

En palabras del propio Zarra, su estilo de juego siempre había sido el regate, pero en aquella época «Un delantero centro no podía regatear en el área porque lo mataban» señaló. Por esta razón cambió su estilo por un juego visceral y por el remate. Para ello se sirvió de los magníficos centros que le proporcionaban sus compañeros Iriondo, Panizo y Gaínza.

La campaña 1942/43 fue una de las más importantes, tanto para Zarra como para el Athletic, pues supuso la consecución de un nuevo doblete de Liga y Copa por parte del conjunto bilbaíno. El Athletic llegaba a la final de Copa tras haber dejado en la cuneta a equipos como el Atlético de Madrid o el Valencia C. F. Allí le esperaba el Real Madrid y en esta ocasión Zarra pudo resarcirse del fallo cometido un año atrás en la final de Copa frente al F. C. Barcelona, marcando el único gol del partido que daba al Athletic el título

La primera lesión seria le llegó al vasco en la temporada 1943/44; en un partido contra el F. C. Barcelona el ariete vasco se fracturó la clavícula y estuvo un tiempo sin poder jugar. Una vez recuperado, Zarra pudo volver a los terrenos de juego y celebrar junto a su equipo un nuevo título de Copa, en esta ocasión frente al Valencia C. F.; el resultado final fue de 2-0 para los rojiblancos. Zarra abrió el marcador en el minuto 29 para que después Escudero dejara el partido sentenciado antes de concluir el primer tiempo. Al año siguiente sucedió lo que para Telmo fue el mayor disgusto de su carrera deportiva. Se enfrentaban de nuevo el Athletic y el Valencia C. F. en la final de Copa y en el minuto 86 un jugador del Valencia cayó al suelo y el árbitro expulsó a Zarra por lo que, en realidad, fue un malentendido según palabras del propio Telmo

Era la final de Copa de 1945. El juego estaba parado tras un barullo. Álvaro estaba en el suelo y un compañero me dijo en broma que lo pisase. Siguiendo la broma, yo hice ademán de hacerlo. Pero Escartín me vio y... a la caseta

Esta expulsión supuso la primera y única que sufrió en toda su carrera deportiva. Finalmente el Athletic se llevó el título copero gracias al gol de Iriondo que puso el 3-2 a favor de los rojiblancos

6to Pichichi (50K)

Zarra vivía los mejores momentos de su carrera deportiva y en esa misma temporada 1944/45 obtuvo su primer Trofeo Pichichi al marcar 20 goles en 26 partidos. Zarra repetiría este premio en otras 5 ocasiones (1946, 1947, 1950, 1951 y 1953), siendo el jugador que más veces lo ha ganado. El 11 de marzo de 1945 Zarra debutó con la selección española de la mano de Jacinto Quincoces como seleccionador en un partido amistoso contra Portugal disputado en Lisboa. El 6 de mayo de ese mismo año volvió a jugar contra la selección portuguesa, en esta ocasión marcando dos de los cuatro goles que dieron la victoria a "la roja" sobre los lusos. El 28 de mayo de 1950 Zarra volvió a verse en una final de Copa, esta vez frente al Real Valladolid tras haber eliminado al Valencia C. F. en semifinales. En este partido el ariete rojiblanco fue protagonista absoluto al marcar los 4 goles que le dieron la victoria al Athletic. Zarra inauguró el marcador en el minuto 14, pero el Real Valladolid logró igualar el resultado casi al final del encuentro. Ya en la prórroga, Zarra se exhibió marcando un hat trick y proclamando al Athletic vencedor del campeonato de Copa. Con sus cuatro goles al Real Valladolid Zarra batió el récord de mayor número de goles conseguidos en una final de Copa. En ese mismo verano de 1950, Zarra participó en la Copa Mundial de Fútbol de 1950 con la selección española. Previamente, en abril de ese mismo año, se jugó el último partido de clasificación para dicho evento, frente a la selección portuguesa. España necesitaba ganar y en el partido de ida Zarra aportó dos de los cinco goles que marco la selección española a la portuguesa, siendo el resultado final de 5-1. En el partido de vuelta empataron a 2 tantos, de los cuales uno fue obra de Zarra y el otro de Gaínza, su compañero de equipo en el Athletic. Una vez clasificada, a la selección española le tocó jugar la liguilla contra Estados Unidos, Chile e Inglaterra. Contra los Estados Unidos el partido se solventó con los 3 goles de Igoa, Basora y Zarra. En el siguiente partido "la roja" debía vencer a Chile si quería jugar contra Inglaterra sin los nervios de tener que jugarse la clasificación. Chile cayó derrotada por 2-0, con goles de Basora y Zarra. Llegó el esperado choque frente a Inglaterra, que el propio Zarra denominaba como "el partido del siglo". La selección inglesa necesitaba ganar y a España le bastaba con el empate. Durante el transcurso del partido, la férrea defensa británica impidió que le llegarán balones a Zarra. Los ingleses acosaban la portería rival hasta que España inició la jugada del gol. Un saque del guardameta Ramallets fue a caer a las botas de Alonso, este centró para Gaínza, que de un preciso cabezazo puso la pelota a los pies de Zarra, este sin dudarlo un instante remató al primer toque y el balón perforó la portería de Bert Williams. Este gol, el más famoso materializado por Zarra, dio la victoria a la selección española que llegó por primera vez en su historia a estar entre los cuatro equipos que lucharían por el título

Cuando Zarra marcó el gol a Inglaterra, sus amigos fueron a comunicárselo a su padre. Éste, que estaba jugando a las cartas en un bar, se limitó a decir; «¿Ah, sí? No sabía ni lo que era un balón» Según comentaba el propio Zarra, con resignación, en una entrevista.

En la temporada 1950/51 Zarra logró batir uno de sus mayores récords al marcar 38 goles en 30 partidos de liga, cifra solo alcanzada por el mexicano Hugo Sánchez, si bien éste la consiguió en 38 encuentros. Durante la temporada 1951/52 Zarra sufrió la lesión más grave de toda su carrera deportiva. Fue el 25 de noviembre de 1951 en un partido ante el Atlético de Madrid, cuando el portero del equipo madrileño cayó sobre su pierna y tuvo que ser operado, con lo que dicha lesión provocó que el ariete se perdiera el resto de la temporada. A su regreso, en la temporada 1952/53, jugó 29 partidos en los cuales anotó en 25 ocasiones, lo que supone una media de 0,86 tantos por partido

RETIRADA

Zarra llegaba al final de su carrera y veía como las jóvenes promesas del Athletic le habían arrebatado el puesto, especialmente un joven jugador llamado Eneko Arieta, goleador nato que llegó a convertirse en su sucesor. Zarra puso fin a su carrera profesional al concluir la temporada 1954/55. A partir de entonces se dedicó a jugar en varios equipos de Segunda División como en la Sociedad Deportiva Indautxu y el Baracaldo Altos Hornos Vizcaya, hasta que dejó oficialmente el fútbol en 1957, a los 36 años de edad. Aun así, siguió jugando a fútbol en el equipo de veteranos de Vizcaya; el dinero que se recaudaba con estos partidos era utilizado para obras benéficas

En años posteriores Zarra abrió una tienda de deportes en Bilbao, negocio que regentó junto a sus familiares durante el resto de su vida. En 1997, el por entonces presidente del Athletic, José María Arrate, coincidió con Telmo Zarra en un restaurante y le propuso celebrar un homenaje en su honor. Zarra le comentó que cuando era jugador, en su último contrato el Athletic le prometió un homenaje al finalizar su carrera y que este nunca llegó a realizarse. Así, Zarra recibió finalmente su homenaje el 17 de agosto de 1997 en el Estadio de San Mamés de Bilbao. Ese día se disputó un encuentro entre el Athletic Club y un combinado de la Primera División, que fue dirigido por el aquel entonces seleccionador español Javier Clemente, que también había sido jugador y entrenador del Athletic. Al encuentro acudieron varias personalidades importantes como Alfredo Di Stefano, Ladislao Kubala, José María Maguregui o Rafael Iriondo. Para él, la presencia más emotiva fue la de Bert Williams, portero de la selección inglesa al que marcó el gol en la Copa Mundial de Fútbol de 1950.Dicho portero rechazó una oferta del Chelsea F. C. por petición de su esposa, lo cual dejó huella en Zarra, que admiraba mucho ese tipo de gestos. En aquel año también fue recibido por el rey de España Juan Carlos I, a quien recordó que lo sostuvo en brazos cuando el monarca contaba con seis años, y por el Papa Juan Pablo II el 19 de febrero, haciéndole entrega de una imagen de la Virgen de Begoña y de un balón firmado. Zarra murió el 23 de febrero de 2006 a la edad de 85 años por un infarto. El día 27 de febrero de 2006 se celebró su funeral y un día antes, el Athletic Club le tributó un último homenaje en el encuentro en el Estadio de San Mamés que enfrentó al club bilbaíno con el Villarreal Club de Fútbol. El diario deportivo Marca creó en su honor en 2006 el Trofeo Zarra para premiar al máximo goleador español de cada temporada del Campeonato Nacional de Liga. En cuanto se hizo público su fallecimiento, innumerables clubes, instituciones y personalidades importantes del deporte se pusieron en contacto con el Athletic Club para dar muestras de condolencia por este suceso. En el primer partido de liga tras su fallecimiento, el estadio de San Mamés guardó un minuto de silencio como reconocimiento, en él sonó el himno del club en piano y al término del cual el estadio entero empezó a aplaudir en su honor. Otros campos de España que guardaron un minuto de silencio fueron el Santiago Bernabéu, Lasesarre, Chapín, Anoeta, el Sánchez Pizjuán y el Camp Nou.